07. La Orientación profesional de los hijos con Altas Capacidades

Sara Lozano Santiago

Como padres, incluso como profesionales de la orientación, se puede caer en el error de pensar que las personas superdotadas, de Altas Capacidades, o aquellas que tienen claramente desarrollado un talento, no necesitan orientación. 1Pero no es así. Te ofreceremos algunas pistas sobre algunas cuestiones que pueden ayudarte a comprender mejor la realidad de un joven de Altas Capacidades ante su desarrollo vocacional. Para que se conviertan en jóvenes más felices que, con su gran talento y visión extraordinaria de la realidad, puedan ocupar el lugar que ellos decidan en nuestra sociedad.

¿Tienes un hijo de Altas Capacidades? ¿Crees que lo entiendes? ¿Cómo te sientes al querer ayudarle a decidir? ¿Conoces a alguien que pueda estar pasando por tu misma situación?

5 claves para la acción

1

Ser facilitadores de experiencias. En algún punto de su multipontencilidad y talento se descubrirá a sí mismo.

2

Será precoz tanto para sentir la frustración como para madurar. Facilítale su autonomía investigando.

3

Conviértete en observador objetivo de tu hijo. El día a día es el mejor instrumento de evaluación de la identidad vocacional.

4

Todos necesitamos el cariño de nuestros padres para sentirnos seguros cuando tenemos que tomar decisiones importantes.

5

Sentirse inseguro es algo connatural a los momentos de elección, pero intentar tener en cuenta los elementos fundamentales para esa decisión aporta madurez a nuestras elecciones.

Ante la pregunta: «¿Qué harías si tuvieras un hijo superdotado?», una mujer con Altas Capacidades respondió: «Le dejaría ser él mismo, facilitaría que se expresara libremente, a través del arte o las matemáticas, en lo que él decidiese, en definitiva, le ayudaría y apoyaría para que fuese feliz».

Si nos detenemos un momento a pensar, la respuesta de esta persona seguramente no sea distinta a la de cualquier padre. La diferencia está en que fue pronunciada por quien ha sido una hija superdotada y ahora puede echar la vista atrás. Lo cierto es que cada comentario de este capítulo se podría aplicar a cualquier niño. Pero su sentido cobra una especial relevancia si tenemos en cuenta las características de las Altas Capacidades. Desde estas premisas, imagina «… un árbol que convierte sus ramas en raíces celestes» (Jodorowsky, 2001).

Nos gustaría inspirar con nuestras palabras a que vuestras actitudes, pensamientos, comportamientos y emociones sirvan de abono para las ramas de vuestros hijos. Esperamos que os den cierta tranquilidad (y mitiguen algunos miedos), para que puedan crecer ramas de todo tipo, e incluso algunas tan fuertes que se anclen bien en ese gran cielo y sueño que es nuestra realidad.

¿Por qué creemos que en este capítulo puedes encontrar algo diferente?

A lo largo de la vida, las personas con Altas Capacidades tienen reflexiones un poco distintas a las de los otros chicos. Tener Altas Capacidades no es sólo ser muy inteligente y poseer un gran talento, sino también sentir la vida de una manera diferente, con alta sensibilidad e intensidad. En las decisiones vocacionales tu hijo puede ser más consciente de las barreras o conflictos a los que nos enfrentamos a la hora de tomar decisiones, tanto de los propios (falta de motivación, inseguridades, etc.), como de los externos (expectativas de los demás, cultura, economía, estereotipos…). Sabemos que son precoces también en todo lo relacionado con las decisiones vocacionales. Un adolescente de Altas Capacidades no se debate entre escoger «letras o ciencias», sino que se pregunta «lo que soy y lo que puedo llegar a ser» o «lo que hago y lo que puedo llegar a hacer». Seguramente tu hijo sea muy curioso. A veces explora en solitario y otras veces, en buena compañía. De modo que sólo hay que ayudarle a canalizar sus intereses, porque ahí residen muchas claves cuando se busca el sentido de la vida. Tu hijo, como el de tus vecinos, es diferente al resto o, lo que viene a ser lo mismo, es único e irrepetible, como todos los otros niños en el mundo. Aunque su nivel intelectual vaya por delante del de otros chicos de su edad, y también su percepción y sensibilidad ante el mundo que le rodea, te sigue necesitando ahí, junto a él.

¿Sabías que, según fuentes del MECD, en relación con el curso 2012-2013, constan 12.490 alumnos en enseñanza no universitaria, como Alumnos de Altas Capacidades? Eso significa que se ha realizado un proceso de evaluación autorizado por los padres y que los resultados han confirmado dicho diagnóstico. Esta cifra de 12.490, que se aproxima al 0,2% de la población, no se acerca ni de lejos a los porcentajes que se suelen manejar de este colectivo, que se sitúan entre un 2-5% de la población. ¿Cuál es la razón? Las causas pueden ser muy variadas, entre otras, la falta de información y sensibilidad, el desconocimiento sobre la utilidad de identificar a estos alumnos como alumnos de Altas Capacidades, etc. Lo cierto es que si os dicen que un alumno o vuestro hijo tiene Altas Capacidades… ¿Entonces qué pasa?, ¿para qué nos sirve saberlo?, ¿qué puede cambiar?, ¿qué es necesario cambiar?

Por todo ello, ha llegado el momento de concretar algunos términos que ya estamos manejando, y que son nuestros dos ingredientes principales: Altas Capacidades y Procesos de Toma de Decisiones Académico-Profesionales:

 

Los jóvenes de Altas Capacidades. Nuestro marco legislativo actual se proyecta fundamentalmente desde el marco teórico de Renzulli, que propone el denominado Modelo de los Tres Anillos, que dibuja tres componentes clave para hablar de superdotación: Altas Capacidades intelectuales (normalmente se considera un Cociente Intelectual por encima de 130); alta implicación en las tareas (motivación y persistencia), y altos niveles o muestras de creatividad. En la práctica educativa, y para el tema que nos ocupa, también resulta importante conocer el modelo de Garner sobre las Inteligencias Múltiples (lingüística, lógico-matemática, musical, espacial, corporal-cinestésica, interpersonal, intrapersonal, naturalista y empieza a hablarse de la espiritual). En concreto, el nombre de Altas Capacidades nos permite denominar de forma amplia a todo el colectivo (por ejemplo, superdotados, precoces, talentosos y creativos) susceptible de experimentar y mostrar Altas Capacidades desde diferentes enfoques, tanto a nivel intelectual, aptitudinal, respecto a su creatividad, sensibilidad social y personal. Son personas sobresalientes, como algunos autores denominan, jóvenes con capacidades excepcionalmente superiores.

 

Los Procesos de Toma de Decisiones Académico- Profesionales. ¿Qué se necesita saber y cuál es el proceso más generalizado para orientar a un joven en su proceso vocacional? Toda decisión implica un conocimiento, y para saber hacia dónde voy tengo que saber quién soy. Tu hijo necesita conocerse, explorar sus intereses, sus valores, sus sentimientos, competencias, expectativas y emociones. En el Estado Español, de los 12 a los 18 años, los jóvenes van a tener que ir tomando pequeñas decisiones que configurarán sus itinerarios académicos y profesionales, por lo que puede ser un período ideal para experimentar y madurar teniendo en cuenta la vocación. Las medidas que desde los colegios se pueden articular para los alumnos de Altas Capacidades están relacionadas con las ampliaciones o el enriquecimiento curricular, la flexibilización de etapas (poder incorporarse a un curso superior) y la participación en programas de enriquecimiento intelectual.

Lo cierto es que para tomar decisiones también necesitamos conocer muy bien las posibilidades que nos ofrece el mundo que nos rodea, así como las posibilidades que podemos generar desde nuestra propia iniciativa emprendedora. En este sentido, tu hijo seguro que es tu principal aliado, de modo que, en esta parte del proceso, puedes sentirte más tranquilo.

Por último, debemos enfrentarnos a un proceso de decisión, elección, acción y evaluación. En esta parte del proceso es donde tú, como padre, y también los profesionales pueden acompañar a tu hijo de forma específica. En cualquier proceso de orientación, lo difícil suele ser, no tanto analizar y descubrir información, sino que toda esa información cobre sentido, es decir, que encaje satisfactoriamente con nosotros de tal manera que nos movilice hacia una meta vocacional concreta.

 

¿Qué ocurre cuando introducimos en la batidora estos dos ingredientes? Lo primero que hemos de decir es que son pocos los chefs que se han atrevido. Aún más, ni siquiera se han planteado la necesidad de cocinar este plato.

Existen numerosos estudios sobre la forma de orientar y desarrollar tanto el talento intelectual como el socioemocional entre las personas de Altas Capacidades (AA .CC.). Sin embargo, existe todavía poca base experimental sobre su Orientación Profesional. Basándonos en algunos autores que se han dedicado al tema (Muratori y Klose, 2015; Colangelo y Wood, 2015), además de en la literatura general, consideramos interesante explicar la teoría del desarrollo evolutivo a la hora de afrontar las decisiones de tipo vocacional (Figura de la página siguiente). El proceso funciona de forma similar a las etapas que pasamos hasta que aprendemos a caminar, salvo que, en este caso, se trata de aprender a decidir nuestro futuro profesional. La propuesta de Gottfredson parece incluir elementos que están presentes en los devenires y preocupaciones de las personas con AA .CC. de una forma más significativa.

Comparativa de dos de las principales teorías que explican el proceso evolutivo vocacional: teoría de Gottfredson y teoría de Super

Parece que entre los 11 y 14 años, los AA .CC. se empiezan a plantear cuestiones fundamentales sobre los factores que pueden influir en sus decisiones, de tipo moral, social y económico. Por todo ello, debemos entender que esta precocidad puede conllevar frustración e impotencia en algunos momentos (sentimiento de incomprensión ante los iguales); así como barreras tempranas a la exploración de alternativas. Por otro lado, también sabemos que su madurez vocacional es más precoz, y con ello aumentan las posibilidades de disfrutar desarrollando su talento e ideas en proyectos que le ayuden a realizarse como persona.

Desde este enfoque uno va decidiendo su carrera a través de dos procesos fundamentales (Figura siguiente), selección y compromiso. Que tu hijo las conozca y que tú también lo sepas, puede ayudarle especialmente.

Procesos en el desarrollo vocacional según Gottfredson

Por otro lado, si centramos nuestra atención en lo que denominamos «intereses profesionales», sabemos que por lo general son personas con un doble perfil que puede evolucionar a lo largo de la adolescencia: por un lado, con un amplio abanico de talentos e intereses, o por otro, con un área de interés muy restringido. Todo ello supone una forma diferente de afrontar la orientación, porque implica una mayor necesidad para ellos de aprender a:

  • A frontar la indecisión y la inseguridad.
  • Buscar información y formación fiable.
  • Reconocer y seleccionar métodos para tomar decisiones.

Como padres podéis potenciar su autoconocimiento y esos talentos. Tan sólo debéis manejar con prudencia vuestras expectativas como padres, debido a sus altos niveles de autoexigencia.

Acompañar a vuestro hijo

Después de lo leído, os proponemos algunos momentos para reflexionar. Por ejemplo, no es casualidad que utilicemos la palabra «acompañar», porque es la que nos sitúa en el lugar que creemos que debemos estar como padres en este viaje. Éstas podrían ser algunas de las baldosas por las que podéis pasear acompañando a vuestro hijo de AA .CC. (Figura siguiente). Como padres podemos disfrutar con ellos, siendo testigos de su proceso de realización personal a lo largo de la vida. También observaremos cómo va aprendiendo progresivamente, pues en cada una de nuestras elecciones se asoma lo infinito de nuestro ser.

Pasos y tareas clave para acompañar a vuestro hijo de Altas Capacidades

¿De qué forma podrías favorecer una ruta vocacional más interesante y provechosa (aunque no siempre será la más sencilla, pero sí la más entretenida)?

  • Facilitando experiencias de aprendizaje (profesiones y formas de vida),Especialmente compartiendo con él vuestras propias historias profesionales, como también la de familia, amigos, conocidos, etc. A través de la vida de otros también se aprende.
  • Facilitando self-insight, «darse cuenta», «el encendido de bombilla», el que todo encaje. Podría definirse como el descubrimiento que proviene de la experiencia reflexionada junto a alguien que ya conoce ese camino. Las características intelectuales y emocionales de las personas con AA .CC. facilitan estos momentos. Además, están muy relacionados con la fase de selección o eliminación de opciones. El hecho de que su estilo de pensamiento suele ser divergente (creativo), se puede aprovechar al máximo para lanzaros como padres a dar vuestra opinión. Su intuición les puede ayudar a transformar lo banal en importante si las circunstancias lo requieren.
  • Ayudándoles a ser realistas en sus intenciones y a aprender a anticipar las consecuencias de sus decisiones.
  • Estando ahí, porque surgirán miedos o inquietudes mucho antes que al resto de sus compañeros. Es importante que no se sientan juzgados, sino acompañados y respaldados, también en las experiencias de fracaso.
  • Creyendo nosotros mismos que explorar es positivo. A veces, tomar decisiones con demasiada prisa puede restarnos posibilidades. Por otro lado, tenemos la ventaja de que reaccionan con naturalidad a la multipotencialidad, e incluso podemos facilitarla. En Orientación Profesional no se trata sólo de identificar intereses, sino de posibilitar el hecho de ampliarlos. Para ello, el modelo de las Inteligencias Múltiples nos puede ayudar a detectar talentos. El que les dejemos tiempo para invertir en ellos mismos les puede ayudar a mejorar.
  • Ayudándoles a priorizar en cada momento los focos de interés, a reconocer el principio y fin de las actividades, y enseñándoles a disfrutar del camino. En este sentido somos modelos para nuestros hijos, y si tendemos a ser resultadistas restamos en la fórmula de la felicidad. Son adolescentes, con ilusiones y emociones, con una alta sensibilidad y con una gran motivación (puede que ya piense que quiere inventar algo importante para la humanidad). Permitidme una cita: «La lección de hoy es la siguiente: es más importante viajar con esperanza en el corazón que llegar sano y salvo… Significa que debemos celebrar el fracaso de hoy porque es una clara señal de que nuestro viaje de descubrimiento aún no ha terminado» (La Evolución de Capurnia Tate, de Jacqueline Kelly).
  • Facilitar oportunidades de encuentro con otros chicos con los que se encuentre bien. Sin caer en el tópico de que los chicos de AA .CC. suelen tener dificultades a nivel social, algunos tienen intereses muy restringidos y experimentan desajuste a nivel académico y social. Esto actúa como barrera a la hora experimentar bienestar emocional ante las relaciones con iguales. Renunciar a nuestra faceta social podría restar en su desarrollo personal, por lo que buscar grupos de jóvenes con intereses comunes, o simplemente con algún tipo de motivo que le pueda resultar atractivo y motivador, puede ser una fuente de satisfacción tanto para la persona que tiene dificultades como para la que no. Para ello algunas asociaciones de AA .CC. y webs de referencia ofrecen una amplia gama de actividades y talleres.
  • Si tienes una hija de AA.CC., entonces ten en cuenta que puede que le quieran dar un mapa equivocado. Se puede sentir más insegura, incluso tender a aspiraciones menos altas, y querer camuflarse. Quizá a ella le ayude escuchar lo que dijo otra mujer extraordinaria como Marie Curie: «Dejamos de temer aquello que se ha aprendido a entender». El hacerse invisible puede ser un mecanismo de defensa ante algunas barreras culturales y expectativas de su entorno, o por falta de experiencias a través de modelos reales.
  • Por último, agregaremos un breve apunte sobre algunas trampas del camino, las ideas o pensamientos irracionales. Estad atentos, porque este tipo de ideas suelen provocar ansiedad, y dada la alta sensibilidad y nivel de exigencia en estos chicos, pueden actuar como una potente barrera hacia su felicidad. Estas ideas suelen identificarse cuando incluimos en nuestro, o su discurso, palabras del tipo «siempre», «todo el mundo »; o nos llevan a consecuencias y conclusiones catastrofistas. También, por ejemplo, cuando nos hacen pensar que no debería sentirme inseguro, que existe un único camino adecuado, que el tiempo decidirá por mí. Este tipo de pensamientos en relación con las decisiones académicas inhiben la conducta de decidir, porque aprender a elegir exige también aprender a renunciar. Lo cierto es que «dejar de lado» no siempre nos hace sentir bien, y por lo general también requiere de un esfuerzo. Un enfoque positivo es aquel en el que somos conscientes de que nuestra carrera profesional se irá desarrollando a través de un proceso de decisiones continuado, en el que los imprevistos son contemplados con naturalidad, y donde también somos responsables de ser proactivos y generar oportunidades sin esperar a que sean otros los que lo hagan por nosotros.

Después de lo que llevamos comentado, esperamos que quede diluido el mito de que los chicos con Altas Capacidades no necesitan ayuda para tomar decisiones. Ellos también necesitan conseguir que sus elecciones les aporten satisfacción y, sobre todo, que no estén motivadas por el miedo, pues el temor restará algo de belleza a sus jóvenes vidas.

Te proponemos que eches un vistazo hacia atrás y hacia el futuro teniendo en cuenta algunas de estas ideas para reflexionar:

  • ¿Qué personas conoces que pueden ser interesantes para conversar con tu hijo (por su experiencia profesional, por su personalidad, por su forma de vida, sus valores, etc.)?
  • ¿Cómo habéis planteado el período de vacaciones, y si has pensado sobre alguna actividad interesante (cultural, científica, turística, espiritual, etc.)?
  • ¿Habéis animado a vuestro hijo a realizar su propio proyecto para analizar sus grupos de intereses y alternativas (lecturas, artículos, profesionales, voluntariados, etc.)?
  • ¿Qué comentarios realizas a tu hijo sobre lo que hace, su carácter, amigos, lo que le gusta, cómo lo ves?
  • ¿Lo has animado, le has facilitado tiempo y espacio para desarrollar algunos de sus proyectos?

Sin duda, en todo este proceso de acompañamiento de tu hijo, te puede ser útil conocer algunos modelos de toma de decisión. A lo mejor ya conoces alguno de ellos, y seguro que has utilizado de forma inconsciente muchos, porque desde que nos levantamos tomamos miles de decisiones. Tampoco se trata de que te conviertas en un experto, para eso están los orientadores o personas especialistas, pero os mostramos algunas pistas basadas en modelos de decisión:

Propuesta de pasos para tomar decisiones académico-profesionales

En todos sus momentos críticos de decisión, le puede venir muy bien conversar con vosotros y otras personas de referencia, plantearle preguntas; por ejemplo, sobre el valor del trabajo, sobre el estilo de vida que imagina, sus inquietudes y miedos, etc. A veces puede ser difícil para las personas con AA .CC. encontrar profesiones que combinen la posibilidad de expresar su verdadero yo y que permitan el estilo de vida que quieren y sus intereses. Además, debemos tener en cuenta las necesidades del mercado laboral. En esos casos, puedes animarle y recordarle que es un gran creativo y que seguramente, en algún momento, en el emprendimiento también pueda encontrar respuestas que colmen todos sus anhelos y proyectos.

3 avisos para el corazón

  1. Controla y canaliza tus miedos e inseguridades como padre, porque tu hijo no necesita a un padre o una madre superdotados, para eso ya están ellos. Pasar del pensamiento «tengo/tienes que hacer», al «dejar hacer», construye puentes y no murallas, incluso para reconciliarnos con nosotros mismos.
  2. Ten cuidado con las proyecciones de nuestras expectativas, normalmente hacen acto de presencia con la «careta» de reacciones excesivas (exigencia, enfado, alegría…). Si andamos por caminos diferentes, ¿cómo podremos acompañarle?
  3. Lee esta lista con la tranquilidad de que ya estás haciendo lo más importante, dedicarle tiempo y lo mejor de ti mismo a la relación con tu hijo.

Actividades que te ayudarán para orientar mejor a tu hijo profesionalmente

Si además prefieres practicar con algunos de estos ingredientes, te proponemos las siguientes actividades que te ayudarán para orientar mejor a tu hijo profesionalmente:

1. Mi linea del tiempo profesional

Coge lápiz, papel y goma y realiza una línea del tiempo profesional. Marca las fechas y eventos más significativos desde el momento en que recuerdes algún hecho que ha podido ir marcando tus decisiones. Este ejercicio nos hace más conscientes y nos prepara para acompañar. Además, puedes compartirlo con tu hijo, como el que revisa un álbum de fotos. A la luz de este capítulo y de esta guía, no se trata de dar consejos, sino de saber que ahora él está empezando, o ya ha empezado a construir su propio álbum.

2. Nuestro momento

Cuando lo veáis oportuno, aprovechad situaciones cotidianas para dialogar. Es fundamental que vuestro hijo encuentre el espacio para compartir con vosotros cómo se siente y qué piensa en relación con su futuro profesional y personal. En los chicos con AA .CC. el valor de este tipo de comunicación se multiplica.

Qué actividades podéis facilitar a vuestro hijo para que realice.

Para finalizar, las siguientes actividades ayudarán a tu hijo para orientarse profesionalmente:

1. Explorando el terreno, descubriendo oportunidades

Puede resultar positivo favorecer el encuentro de tu hijo con otros chicos con talento. Existen diferentes tipos de campamentos, talleres, etc., a partir de los cuales puede experimentar y acercarse a otras realidades con chicos de su edad. También puede explorar a través de la lectura de novelas o biografías de personas que le resulten interesantes; por ejemplo, personas con desarrollos profesionales atípicos o simplemente de su interés. Será importante que, en función de la edad, vosotros podáis acceder a revisar las fuentes de información que utilizan.

2. LifeLong Notes o mi cuaderno de viaje

Animarle a escribir o grabar notas sobre sus ideas, emociones, experiencias, sucesos que le impacten, sueños, preguntas, proyectos, personas con las que se encuentra bien o que le gustaría conocer, etc. Esta actividad puede ser útil para reflexionar en momentos críticos, pues releer sus propias anotaciones le puede ayudar en sus elecciones.

3. Momentos «zen»

Practicar algún tipo de técnica de relajación y toma de conciencia sobre el «aquí y ahora» puede incrementar la capacidad a la hora de afrontar situaciones otorgándole autonomía en sus decisiones. Además el nivel de activación tanto intelectual como vital en personas con AA .CC. suele ser alto, y esto puede dificultar los momentos de encuentro con uno mismo y de tranquilidad interior que necesitamos para tomar decisiones importantes.