12. Descubrid las múltiples y secretas inteligencias de vuestro hijo

Amparo Escamilla González

Un observatorio para favorecer su Orientación Profesional

El mundo ha cambiado considerablemente. El conocimiento sobre las diferentes habilidades, también. Hagamos una apuesta constructiva por el futuro de vuestros hijos. Conocer sus habilidades bajo la orientación de la teoría de las Inteligencias Múltiples nos permitirá entenderlos mejor y descubrir cualidades valiosas y hasta muchas veces secretas para apoyarles y para que construyan un proyecto profesional a su medida.

¿Qué debéis conocer los padres sobre la teoría de las Inteligencias Múltiples para ayudar a vuestros hijos en su orientación académica y profesional?

Un, dos, tres ¡acción!

El verbo es la clase de palabra que expresa acción, cambios, movimientos. Te mostramos los 10 verbos que te ayudarán a enfocar la utilidad de las Inteligencias Múltiples para apoyar a tu hijo en el proceso de Orientación Profesional.

10 verbos que te ayudarán en la Orientación Profesional de tus hijos

1. Asombrarnos.

¡Hay ocho maneras de ser inteligente!

2. Apostar

por una visión positiva. Las inteligencias nos dan poder para aumentar nuestras posibilidades de comprender y hacer.

3. Reconocer

que el mundo laboral, en el siglo XXI, es muy exigente. Demanda profesionales con amplias capacidades: saber relacionarse, cooperar, analizar alternativas, tomar decisiones, etc.

4. Observar

los comportamientos y actitudes de vuestros hijos para identificar sus poderes, sus inteligencias.

5. Compartir

nuestras observaciones con otros familiares y tutores: dar y recibir información. Nos dará una perspectiva más amplia sobre cómo se manifiestan sus inteligencias en distintos contextos y situaciones.

6. Contrastar

pareceres sobre las observaciones, comprobar que son consistentes, que nos dan información significativa.

7. Relacionar

las habilidades que manifiesta vuestro hijo con las que exigen determinadas profesiones.

8. Transmitir

a vuestro hijo todo ello: tienes muchas habilidades, hay que buscar los estudios y la profesión que mejor encajen con ellas. La FP también es una alternativa valiosa.

9. Adoptar

siempre una visión positiva: conocerse para buscar las profesiones más acordes con nuestras inteligencias.

10. Contribuir a construir

una perspectiva de desarrollo y evolución, de mejora continuada. Conocernos para aprovechar y enriquecer más nuestras habilidades e intentar compensar y superar algunas debilidades.

La línea de salida

Para comenzar abordaremos las siguientes cuestiones previas:

  • ¿Son inteligentes vuestros hijos?
  • ¿Por qué, en qué se «nota»?

Sin duda, estas cuestiones os preocupan. Golpean con más fuerza en la adolescencia, una etapa en la que se manifiestan cambios significativos en la personalidad de vuestros hijos. Observamos, con perplejidad, cómo viven momentos en los que muestran una aparente seguridad (incluso desafiante) sobre lo que piensan y hacen, y otros, en los que parecen dudar de todo y, muy especialmente, de sus capacidades.

En efecto, la adolescencia es una etapa en la que se deben construir pilares sólidos para una identidad que se irá manifestando en elecciones académicas y profesionales. Siendo un tramo complejo, podemos y debemos abordarlo con herramientas eficaces y con una actitud positiva que nos permita afrontar los cambios y los retos que representan desde la mejor disposición.

Por fortuna, tenemos buenas noticias. Éste es un capítulo escrito desde el optimismo. Nos abrimos a una visión constructiva que nos dice que tienen y pueden. Y nuestro optimismo está fundamentado. Vamos a familiarizarnos con información que nos revela que no podéis fijaros sólo en los resultados académicos para determinar si vuestros hijos son o no inteligentes.

A poco que prestemos atención, comprobaremos que muchas de las personas distinguidas con distintos tipos de reconocimientos y premios (biólogos, médicos, escritores, economistas y pintores, entre otros profesionales) no fueron reconocidos del mismo modo por el sistema educativo tradicional. Ese sistema parece valorar sólo dos tipos de capacidad: la lingüística y la matemática. Sin embargo, sabemos que la vida familiar, social y profesional es mucho más compleja y rica que los conocimientos que nuestros hijos puedan adquirir en esas dos materias escolares.

Así pues, vamos a entrar en contacto con una teoría que nos dice que nuestra mente es mucho más poderosa de lo que creíamos. Nos presenta todo un universo de posibilidades; entre ellas, la de tomar decisiones profesionales más abiertas y acordes con el potencial de talentos que vuestros hijos llevan dentro y que, sin duda, podéis ayudar a descubrir.

Sois los primeros y principales educadores. Respecto a las trayectorias y decisiones profesionales jugáis un enorme papel. Y no sólo por los condicionantes económicos. La principal influencia es la que se refiere a las actitudes y los valores. La manera en que reconozcáis sus habilidades y logros en unos tipos de actividad u otros, hará que se sientan más seguros y fortalecidos o no. Eso les orientará en direcciones determinadas. Un comentario positivo o negativo que hagáis sobre profesiones y profesionales concretos (un investigador, un profesor, un médico, un cocinero, un deportista, etc.) también les influye de manera determinante.

Vamos a conocer una herramienta (el observatorio) para ayudar a vuestros hijos a conocerse, primero, y a relacionar, después, sus propias habilidades con campos profesionales concretos (el cuadro de inteligencias y profesiones). La información será, también, de gran interés para comunicar y aportar datos «auténticos», y resultará muy valiosa para tutores y orientadores sobre la manera en que se muestran vuestros hijos fuera del entorno escolar en el que ellos les conocen.

El conocimiento de base

Para ayudar a construir la identidad vocacional, la teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner (2012) será una herramienta muy valiosa. Os ayudará a descubrir y valorar nuevas facetas de vuestros hijos. Como hemos señalado, las habilidades matemáticas y lingüísticas son las que se han tenido en cuenta, tradicionalmente, a la hora de medir el éxito académico y las posibilidades profesionales de los jóvenes (simplificando mucho, si se le dan bien los números vale para ciencias, si se le dan bien las palabras, vale para letras).

Pero el siglo XXI nos sitúa en escenarios muy complejos. Entre ellos, los cambios en las profesiones, pues algunas se quedan obsoletas y se abren nuevas expectativas. Estas transformaciones nos piden saber más sobre ellos, por ejemplo:

  • ¿Sabe trabajar con otros?
  • ¿Convence, es líder?
  • ¿Se desenvuelve con personas de diferentes edades e intereses?
  • ¿Se preocupa por las consecuencias de lo que hace?

Si tenemos dificultades para responder a estas preguntas, tal vez no hayamos observado lo suficiente, o tal vez nos faltan las herramientas adecuadas. Para empezar, vamos a mostrar lo más significativo de la teoría de las Inteligencias Múltiples: qué propone, qué entiende por inteligencia y qué aspectos roza cada inteligencia.

Howard Gardner presentó su teoría en 1983 y la sintetizó en 2012. Ha recibido multitud de reconocimientos internacionales: una veintena de distinciones Honoris causa por diferentes universidades y el premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales en 2011. Sus estudios defienden que tenemos una mente extraordinaria. Más allá de las palabras y los números, ¡poseemos ocho inteligencias! Para ser reconocidas como tales, como inteligencias, han tenido que superar ocho tipos de pruebas científicas.

Las inteligencias son potenciales de gran utilidad en nuestra vida: en las relaciones, en los estudios y en el ejercicio profesional. Nos permiten comprender, construir conocimientos, comunicar información, tomar decisiones, forjar proyectos y crear productos (Escamilla, 2014).

El desarrollo de nuestras inteligencias no depende sólo de la herencia. Las inteligencias se construyen, desarrollan o estancan (Gardner, 2001). Dependen también del medio y de las experiencias que se desarrollan en la escuela, en la familia y en el entorno vital. Por eso, vuestro papel es tan importante, va más allá de los genes. Podéis cooperar para que se enriquezcan en el día a día: con vuestras actitudes y estímulos, con vuestra forma de tratar y responder a sus actuaciones, con vuestra forma de valorar sus proyectos y sus resultados.

Las 8 Inteligencias Múltiples de Howard Gardner

Lingüístico-verbal

Hablar, escuchar, leer y escribir. Esencial en nuestras relaciones, basadas en la comunicación con la palabra.

Lógico-matemática

Trabajar con números y operaciones, calcular el tiempo, dinero, distancias, esfuerzo, etc., reflexionar sobre las causas y las consecuencias de lo que sucede, plantear y resolver problemas.

Viso-espacial

Orientarnos en el espacio, determinar trayectorias, distinguir formas, tamaños, colores, posiciones, calcular distancias.

Corporal-cinestésica

Expresarnos con el cuerpo, entender lo que otros nos quieren decir con él, construir y transformar objetos.

Musical

Captar y expresarnos con todo un universo de sonidos, y sus cualidades, con la voz e instrumentos.

Naturalista

Captar y comunicar sobre el cuerpo humano y la naturaleza: el suelo, el cielo, el paisaje, las plantas, los animales.

Interpersonal

Entender a los otros, relacionarnos con ellos, cooperar: saber quiénes son, qué sienten, qué quieren, qué necesitan.

Intrapersonal

La central; la que nos da nuestro mapa interior: quiénes somos, cuáles son nuestros puntos fuertes, nuestros puntos débiles, etc., cómo aprovechar unos y superar otros, qué decisiones debemos tomar, qué repercusiones tendrán.

Indicadores para un observatorio inteligente

¿Cómo se manifiestan las ocho inteligencias? Vamos a presentar sus poderes, sus capacidades, lo que permite o facilita esencialmente cada una de ellas.

Para conoceros y conocerlos, vamos a mostraros una plataforma sencilla y funcional a partir de unas tablas de observación que os permitan explorar en vuestra actividad familiar los rasgos que poseen vuestros hijos. Forman el «retrato» de cada inteligencia.

Jamás empleéis la observación de estos rasgos para etiquetar de manera inamovible una inteligencia. Nunca consideréis estos parámetros como una foto fija y rígida. Os muestran un momento de la situación, del contexto y de la evolución. La mirada ha de ser constructiva y evolutiva. Es decir:

  • Si muestra un rasgo positivo: ¡A por ello!, hay que reafirmarlo.
  • Si todavía hay pocas evidencias en un rasgo, seguimos perseverando, vamos a buscar y proponer alternativas para que se acerque a él, para que lo construya.

Como hemos dicho, no los uséis como etiquetas: en ese caso pueden convertirse en una profecía que se cumple a sí misma («no valgo para…»). Esto, en el caso de habilidades no desarrolladas en un primer momento, puede entorpecer una evolución positiva posterior. En definitiva, vamos a identificar comportamientos para comprender, para vislumbrar nuevos horizontes y construirlos. Para abrir vías que potencien otras inteligencias: siempre en positivo.

Paso 1: «Visualizamos» los rasgos de las inteligencias: sus indicadores

Presentaremos, a continuación, algunos rasgos de conducta en que se expresan las inteligencias. Nos permiten conocer y comprender si se manifiestan o no y hacer una estimación sencilla sobre su grado de desarrollo evolutivo en nuestros hijos.

Como ya hemos indicado, este «observatorio » debe tener un carácter constructivo. Nos muestra qué encontramos y en qué dirección debemos estimular su desarrollo en el caso de que algunos de estos rasgos no se manifiesten en los comportamientos observados. Se trata de observar, analizar si aparecen estos comportamientos y determinar su frecuencia –Siempre (S); Frecuentemente (F); A veces (A), o Nunca (N)–, para estimular todo el potencial de desarrollo de vuestros hijos.

Voluntariamente hemos huido del empleo de números, de la cuantificación. Al hacer los registros, se comprueba con facilidad el dominio de las habilidades de cada inteligencia y su desarrollo general. Tras realizar esta valoración, estudiaréis, en el apartado siguiente, los vínculos entre profesiones e inteligencias (por el tipo de habilidades que su ejercicio va a precisar). Será el momento de contrastar, con vuestros propios hijos si la Orientación Profesional hacia la que se están dirigiendo es la más adecuada o idónea en relación con el momento de desarrollo de sus capacidades.

Indicadores de inteligencia lingüística

Capta la atención de los otros (familia, iguales, adultos), con el empleo de la palabra (vocabulario apropiado y lenguaje expresivo). S F A N
Tiene buena memoria para los datos de cultura general, los relatos y las anécdotas. S F A N
Participa activamente en diálogos, debates y conversaciones. S F A N
Inventa y comunica con facilidad distintos tipos de relatos (de personas, viajes, trabajos, animales). S F A N
Presta atención a palabras, expresiones, informaciones y las incorpora en su discurso. S F A N
Lee y comprende diferentes tipos de texto (cuentos, novelas, libros de texto, anuncios, noticias, etc.). S F A N
Participa eficazmente en juegos de lenguaje (trabalenguas, retahílas, rimas, crucigramas, sopas de letras). S F A N
Escribe cartas, notas y relatos y transmite adecuadamente ideas, emociones y experiencias. S F A N

Indicadores de inteligencia lógico-matemática

Manipula objetos y materiales de distinto tipo con intención de contar, ordenar, comparar, clasificar, pesar y medir. S F A N
Identifica e interpreta números en diversos contextos (transportes, direcciones, fechas, tallas, precios, descuentos, ubicaciones, horarios, información económica, histórica, social, cultural, deportiva). S F A N
Recuerda números y datos estadísticos con facilidad (fechas, precios, asistentes, habitantes, resultados deportivos, distancias). S F A N
Resuelve enigmas, adivinanzas y juegos matemáticos. S F A N
Se pregunta por las causas de los sucesos («ocurre porque…»). S F A N
Se pregunta por las consecuencias de los sucesos («puede ocurrir que… a…»). S F A N
Resuelve situaciones problemáticas y realiza cálculos con rapidez. S F A N
Organiza información en cuadros y gráficos. S F A N
Investiga y comprende el funcionamiento de los ordenadores. S F A N

Indicadores de inteligencia viso-espacial

Resuelve puzles y laberintos con facilidad. S F A N
Recuerda colores, tamaños, rostros, objetos y escenarios en diferentes lugares y circunstancias (posiciones, distancias). S F A N
Tiene en cuenta, en sus dibujos, esculturas y maquetas, aspectos relativos a la forma, el color, el tamaño, la proporción, el equilibrio. S F A N
Analiza y valora obras plásticas considerando criterios de calidad relacionados con el empleo del color, el tamaño, la perspectiva, la proporción, etc. S F A N
Interpreta correctamente mapas y planos (ubicación, recorridos, trayectorias, distancias). S F A N
Diseña mapas y planos de manera precisa, ordenada, rigurosa. S F A N
Reconoce patrones en el entorno y en obras plásticas (líneas, rectángulos, cuadrados, círculos). S F A N
Utiliza ilustraciones (figuras, señales) para estudiar y recordar con más facilidad. S F A N

Indicadores de inteligencia corporal-cinestésica

Imita expresivamente gestos y movimientos de personas (familiares, amigos, profesores) y de profesionales (deportistas, actores, humoristas, bailarines). S F A N
Monta y desmonta objetos con facilidad. S F A N
Realiza, con destreza, obras (modelado, cerámica, pintura…) que suponen experiencias táctiles. S F A N
Mantiene el equilibrio y el control en movimientos y desplazamientos para conseguir fines concretos (construir, modelar, trazar, alcanzar, depositar en, extraer de). S F A N
Comunica eficientemente, con gestos y movimientos, ideas, preguntas y emociones. S F A N
Emplea, en juegos, deportes y bailes, los movimientos apropiados para una determinada finalidad (lanzar, recibir, alcanzar, sobrepasar, sortear, ajustar, acoplarse…). S F A N

Indicadores de inteligencia musical

Recuerda y reproduce con facilidad melodías escuchadas. S F A N
Se interesa por escuchar distintos tipos de obras musicales en diferentes momentos y lugares. S F A N
Tararea, canta y se mueve al ritmo, de manera espontánea, mientras realiza distintas tareas. S F A N
Interpreta con instrumentos y/o la voz melodías y canciones destacando, en la ejecución, la letra, el ritmo y la entonación. S F A N
Identifica instrumentos musicales y sus características e «inventa» creativamente otros con cualquier tipo de objeto. S F A N
Reconoce e imita con facilidad las voces y los sonidos de personas, objetos, animales y fenómenos de la naturaleza. S F A N
Distingue instrumentos y voces que se escuchan al mismo tiempo. S F A N
Compone melodías, poesías y canciones. S F A N
Recuerda distintos tipos de informaciones y datos formando canciones con ellos. S F A N

Indicadores de inteligencia interpersonal

Se integra eficazmente en situaciones que le permiten conocer y relacionarse con otros (conversaciones, trabajo en equipo, juegos, proyectos sociales, etc.). S F A N
Interpreta las actitudes y comportamientos de diferentes personas en distintas situaciones (juegos, trabajos, viajes, fiestas, deportes, películas). S F A N
Se muestra y es aceptado como líder «natural». S F A N
Los otros (compañeros, adultos) muestran interés y deseo por su compañía. S F A N
Se sitúa en el lugar de los otros (empatiza): qué les gusta, qué sienten, qué piensan. S F A N
Expone lo que piensa y siente sin molestar, herir o irritar (de manera asertiva). S F A N
Se relaciona eficazmente con personas de diferentes edades y en distintos contextos (adapta las palabras, estética y vestido, voz, gestos, posturas, movimientos, distancias). S F A N

Indicadores de inteligencia naturalista

Plantea preguntas relacionadas con las características y el funcionamiento de los objetos. S F A N
Analiza y estudia el cuerpo humano: sus partes, su funcionamiento, su cuidado, la salud y la enfermedad. S F A N
Analiza y valora el estado, las características y necesidades propias de distintos tipos de animales. S F A N
Analiza y valora el estado, las características y necesidades propias de distintos tipos de plantas. S F A N
Identifica cualidades y características propias de fenómenos atmosféricos (lluvia, viento, granizo, nieve). S F A N
Participa activamente en proyectos relacionados con la naturaleza (estudio del paisaje, observación de aves, de especies a preservar). S F A N
Emplea, en el estudio de la naturaleza estrategias propias del trabajo científico: problemas, hipótesis, observación y experimentación, recogida de datos y estudio, comparación, clasificación y conclusiones. S F A N

Indicadores de inteligencia intrapersonal

Mantiene la atención y el esfuerzo en el desarrollo de los trabajos. S F A N
Reflexiona sobre lo que hace, siente o dice. S F A N
Reconoce las emociones (alegría, tristeza, miedo, etc.) que siente y sus razones. S F A N
Reconoce sus cualidades y sus defectos más destacados (sus habilidades y debilidades). S F A N
Atiende, con interés, las orientaciones para aprovechar sus cualidades y equilibrar sus errores (qué hacer para mejorar en deportes, relaciones, trabajos). S F A N
Propone soluciones para problemas (juegos, trabajos, viajes, comidas, proyectos, regalos, etc.). S F A N
Muestra iniciativa buscando recursos para llevar a cabo proyectos (con quién, con qué, dónde, cuándo, por qué, qué pasará). S F A N
Expresa con seguridad y flexibilidad sus ideas. S F A N
Se recupera (muestra resiliencia) tras vivir situaciones que supongan disgusto, dolor, fracaso, contrariedad o frustración. S F A N

Correspondencia entre las distintas inteligencias y profesiones afines

Lingüístico-verbal

Guionista, editor, profesor, bibliotecario, poeta, novelista, logopeda, presentador de programas, traductor, periodista, locutor, político, abogado, agente comercial, publicista.

Lógico-matemática

Contable, controlador aéreo, perito, auditor, economista, filósofo, analista de datos, informático, ingeniero, tesorero, matemático, profesor, estadístico, agente de bolsa, agente de seguros, especialista en comercio.

Viso-espacial

Publicista, dibujante de animación, arquitecto, decorador, cartógrafo, ilustrador, cámara, director de cine, diseñador (moda, muebles, paisajes), fotógrafo, profesor (geometría y plástica), topógrafo, urbanista, escaparatista, diseñador industrial, taxista, piloto, artista plástico (joyería, cerámica, pintura, fotografía, textiles, escultura).

Corporal-cinestésica

Actor, mimo, gimnasta, bailarín, coreógrafo, masajista, peluquero, carpintero, cirujano, artista (escultor, tejedor, ceramista, joyero), profesor, acróbata, fisioterapeuta, sastre, deportista.

Musical

Especialista en sonido, compositor, director de orquesta, director de coro, productor musical, profesor, letrista, musicoterapeuta, disc-jockey, escritor de anuncios musicales, intérprete.

Naturalista

Veterinario, astrónomo, biólogo, agricultor, jardinero, diseñador de paisajes, ganadero, meteorólogo, granjero, fotógrafo (animales, plantas, paisajes), guarda forestal, geólogo, vulcanólogo, abogado medioambiental, inspector medioambiental, cocinero, frutero, pescadero, marinero, profesor, médico.

Interpersonal

Sociólogo, político, árbitro, publicista, entrevistador, consejero, entrenador, líder (empresa, política, social) director (empresa, colegios, cine, teatro, etc.), abogado, presentador, comercial, recepcionista, especialista en recursos humanos, relaciones públicas, orientador, psicólogo, médico, enfermero, psiquiatra, profesor, trabajador social.

Intrapersonal

Orientador, filósofo, detective, empresario, director (cine, teatro, orquesta), entrenador, inventor, líder (empresa, política, social), consejero moral, terapeuta, psiquiatra, psicólogo, trabajador autónomo, teólogo, trabajador social, médico.

Fuente: elaboración propia, a partir de Armstrong (2013)

Paso 2: Pensar y contrastar con vuestros hijos.

Además de poder resolver, en el día a día, situaciones en el colegio, en la vida social y en la vida familiar, esas habilidades pueden servir como indicadores para orientar a vuestros hijos sobre qué estudiar, qué profesiones necesitan ciertas inteligencias y cuáles otras. Mostramos un cuadro que ejemplifica relaciones concretas

Y ahora, algunas sugerencias para actuar:

  • Relaciona las habilidades de tu hijo con las profesiones vinculadas al desarrollo de algunas inteligencias.
  • Muéstrale «el observatorio» de inteligencias y sus rasgos. Ayúdale a conocerse. Que determine él mismo su valoración en cada rasgo. Le ayudará a progresar en su autoconocimiento.
  • Contrastad vuestras valoraciones. Esa comparación entre el cómo se ve y cómo le ven le dará una imagen más ajustada de sí mismo. Adoptad siempre una visión constructiva. Lo que vemos que no está desarrollado, entonces… ¿qué podríamos hacer para…? Les ayudará a progresar en una autoestima equilibrada y en una línea de mejora y superación.
  • Buscad en el cuadro de relación entre inteligencias-profesiones aquellas que se adecuan, en mayor medida, a las habilidades que manifiesta tu hijo tras las observaciones y el contraste.
  • Reflexionad sobre la complejidad de las profesiones. Aunque requieran alguna/s inteligencia/s dominantes, un desempeño excelente necesitará un desarrollo equilibrado en habilidades de distintas inteligencias.
  • Extraed conclusiones: pensad en cuál es la situación actual, conoced qué habilidades están más desarrolladas en su persona; tales habilidades le capacitan para determinadas profesiones. Si estas profesiones son las que le interesan y convienen, perseverad y profundizad. Si sus habilidades, su personalidad y sus intereses no «cuadran» bien con las profesiones que le atraen, determinad qué tipo de habilidades son necesarias, cómo podríais desarrollarlas, quiénes y qué podría ayudarles. Qué, cuándo y cómo tiene que actuar.

Un desempeño excelente necesitará un desarrollo equilibrado en habilidades de distintas inteligencias.

Y ahora, reflexionamos sobre lo aprendido:

¿Es la inteligencia un «poder» con múltiples «caras»? ¿Cuántas «caras» reconoce la teoría de las Inteligencias Múltiples? No
¿Puedo observar y analizar en el comportamiento de mi hijo diferentes inteligencias? ¿En qué puedo apoyarme? No
¿Tienen algo que ver las inteligencias con la atracción hacia determinadas profesiones? No
¿Qué relación encuentro entre las distintas inteligencias con el desempeño eficaz de una profesión? No
¿Para qué puede ser útil en la vida profesional la habilidad con las palabras, con las imágenes, con los números, con las personas, etc.? No
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a descubrir sus «poderes»? No

Podemos afirmar que la teoría de las Inteligencias Múltiples os ofrece una visión optimista sobre la riqueza de las habilidades de vuestros hijos. Necesitaréis descubrirlas para ayudarles a mejorar en orientación académica y profesional. Este conocimiento, sumado al de la personalidad y sus intereses, más las observaciones y estudios de profesores, tutores y orientadores, y un vistazo a las necesidades del mercado laboral, ampliará de manera extraordinaria vuestra perspectiva sobre cómo enriquecer la Orientación Profesional de vuestros hijos.

¡Buena suerte para el camino, la tarea de acompañar a los hijos en su proceso de elección vocacional de estudios y profesión es uno de los mayores regalos que ellos nos ofrecen como padres!